¿Cómo buscamos pareja?

La semana pasada estrené página en Facebook. Voy combinando algunas citas célebres (casi completado el primer mes) con experimentos sobre comportamientos humanos. Esto provoca que esté bastante enganchado a los documentales.

Mi hermano me recomendó un reportaje sobre uno de mis temas preferidos. Las puntuaciones a la hora de buscar pareja. “Los nueves casan con los nueves, los cuatros con los cuatros” algo así decía House a la pareja de un paciente. Este blog pretende hablar de pareja o de cosas parecidas al amor de manera pragmática. Más allá de mariposas, llamas o abismos que son sensaciones personales y privadas que cada persona debe tener y sentir a su manera. Os dejo el vídeo y luego comentamos.

La gente que me conoce ya sabe que intenté hacer una tesis sobre el auge del modelo de vida single en nuestra sociedad. Obviamente no estaba en el lugar adecuado para hacerlo y me quedé con las ganas. Pero en aquella época que estuve leyendo sobre ese tema, leí una interesante comparación entre el hecho de “buscar pareja” con una relación mercantil. Oferta y demanda.

Hablando hace unos años con mi padre de la posibilidad de casarme y con quién sería, me dijo: “Álvaro, la vida no funciona así. Ellas eligen. Tú puedes tener la suerte de que te elijan varias, es ese caso podrás escoger entre esas. Pero no podrás salir al mundo y decir quiero a aquella. Porque las que eligen son ellas”. Bien, mi padre se caracteriza por ser bastante pesimista pero en este caso puede tener razón, o no.

Ambos ejemplos y el experimento vienen a demostrar la fiabilidad de mi teoría de las camisetas. En la medida en que tengas capacidad de poder elegir, de saber que las camisetas te quedan bien, que tienes pasta para comprar en cualquier tienda y que puedes llevarte la mejor o, al menos, una muy buena vivirás sin agobios. Sin extraños devaneos sobre el amor o las relaciones, porque sabes que cuando quieras, tienes. Que si el chico que conociste este finde pasa de ti, el que viene habrá otro, que si tu compañera de clase de baile no sabe de tu existencia, la de tu clase de inglés puede que sí. Y no pasa nada. Esa es la ventaja de tener una nota “alta”.

La putada es ser nota baja. Y no, estar bajo no depende de “tener confianza”. Es algo influyente pero no determinante. Si te crees un 8 pero la gente de tu entorno cree que eres un 2, lamento decirte que eres un 2 o que ser un 8 no te sirve de nada. Os voy a poner un ejemplo personal (aunque recomiendo ver este vídeo de Emilio Duro) para que nadie se sienta ofendido (aunque puede que todxs os hagáis una pregunta parecida). Si yo me creo un tío más inteligente que la media pero esa inteligencia no me sirve para nada de provecho… ¿soy inteligente o, en realidad, soy gilipollas?

Pero de eso, que es un tema que me ha recordado el chaval que ganó este concurso, escribo el jueves. Y el viernes al SOS. De eso escribo al volver. La importancia de las pasiones.

@saval_macian (twitter)

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Acerca de Álvaro Saval

Blog personal https://alvarosaval.com/ Canal de psicología: https://www.youtube.com/user/AlvaroSaval

Publicado el 29 abril, 2013 en Amor, Pareja y etiquetado en , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

  1. TuHermanoPequeño

    De los mejorcitos, me encanta este

    Me gusta

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