Hangover.

Dirás que no. Que la resaca tiene una explicación física. Que la deshidratación te provoca esa sequedad general. Que el alcohol es un depresor  y el momento euforizante del primer día se te pasa el día después. Que el alcohol, por encima de todo, es mierda y el cuerpo, que es sabio, te manda una especie de aviso para que no vuelvas a beber. Que te afecta a la digestión o a la cabeza. Que se cura bebiendo más o con algún remedio que te dijo alguien un día. Me dirás “no voy a beber nunca más”. Me dirás lo que quieras pero la resaca es emocional.

El hecho de que estés jodidx no depende ni de que mezclases, ni del garrafón ni de no haber comido antes de acostarte. No. Se está jodidx porque estás jodidx de normal. Porque el alcohol te pone en contacto con cosas que cuando estás cuerdx no sabes que existen. Sí, es raro que en la inconsciencia del estado etílico te hagas consciente de algo pero por eso la hostia te viene el día después. Te viene a demostrar que bebes para evadirte de la realidad. De una realidad de mierda que aceptas con resignación cristiana. Sabiendo que, aunque no te guste, es la tuya. Y tú crees que lo haces todo bien. Pero no, nos equivocamos.

Puedes beber para “pasártelo bien” sin duda. La vida es más graciosa con alguna copa encima, y la noche sin alcohol es menos noche. Insisto, puedes. Podemos. Lo hacemos de hecho. Pero una persona que es feliz no bebe. No necesita la sensación de evasión. Su realidad es buena, y de lo que es bueno, no te evades. O, al menos, no tiene resaca.

¿A qué viene esto? Siempre he pensando qué es lo que me llevaba a levantarme en Ibiza o en un festival cansado pero con ganas de volver a empezar. Sin apenas dormir. Mis amigos me recordarán durmiendo en un sofá, dónde unos minutos antes comían nuggets, pizzas o hamburguesas. Recordarán también que justo cuando ellos se metían en sus habitaciones, el sol entraba en el salón como si fuese el infierno. Y aún en esas condiciones, en un rato, ya estaba de pie dispuesto a empezar. Porque yo en esos momentos era feliz. Mi felicidad era cercana a lo que sentía en un festival de música, a lo que experimentaba en Ibiza. Hasta hoy. Ahora eso, me pasa aquí también.

Y por eso, hoy 19 después de unas fallas bastante buenas, me levanto sin resaca.

PD: y me lo dejo hasta el SOS…

Pensarás: “Si en un festival eres feliz, y además dices que ahora eres feliz de normal ¿Para qué bebes?” Y tienes razón. Lo hago por las risas. Feliz, pero más gracioso. Ah, y para ligar. 😉 Porque lo de hablar a una tía sin alcohol aún no lo he superado.

@saval_macian 

Si escuchas la canción, entenderás un poco mejor que hangover es emocional.

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Acerca de Álvaro Saval

Blog personal https://alvarosaval.com/ Canal de psicología: https://www.youtube.com/user/AlvaroSaval

Publicado el 19 marzo, 2013 en Crecimiento personal, Psicología, Sociedad y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. 3 comentarios.

  1. Si entras en nuestro blog podrás encontrar una grata sorpresa 😉

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  1. Pingback: Frases célebres. | Psicólogo en Valencia.

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