Golfos, taradas y otras formas de joder.

Carlos e Irene (hoy son pareja, jovencitos, entre 20-29) viven una relación complicada. De esas de idas y venidas, broncas, noches en portales, llantos bebiendo, polvos de despedida y de reconciliación. Carlos es un gran tío, el típico novio ideal. Irene es una gran tía, es genial, tan genial que a veces exige genialidad a cada segundo de su vida. A cada rato de Carlos. Y Carlos es el mejor para Irene pero…”

Cuando un grupo de tíos nos paramos a hacer absurdas especulaciones sobre los por qués del comportamiento femenino en las relaciones suele aparecer un tema fundamental. Su interés, su enamoramiento repentino e incontrolable por el típico cabrón, golfo y, para mi, fenómeno. No se enamoran tanto de él como del hecho de ser ellas sus redentoras. Y eso a ellas les ha gustado desde siempre. Hay algo en la mujer que le conduce de manera prácticamente inequívoca a complicarse la vida con misiones imposibles. A considerarse omnipotente para conseguir retos que, con el tiempo se dará cuenta, eran muy difíciles de superar.

Entonces salta el típico iluminado del grupo diciendo que a los tíos eso no nos pasa. Es verdad, pero es mentira. Es verdad porque efectivamente un tío ante una tía igualmente cabrona, golfa y fenómena expresará algo así como “me la voy a follar” o incluso “voy a hacer que me quiera follar y luego la dejaré con las ganas por crecida” pero difícilmente se enamorará de ella y pretenderá que deje su vida por él. Pero es mentira porque los tíos nos enamoramos de tías inestables. De aquellas que su color preferido el lunes es el azul, el martes rojo y el miércoles creen que elegir un color va contra su independencia como mujer y es un constructo social para tenerlas dominadas. Y de ellas, esperamos que se relajen, se centren, se muestren seguras y estén convencidas. Que a nuestro lado se queden y que, además, se queden felices todos los días. Planteamiento excesivamente ambicioso. El golfo lo dejará cuando quiera dejarlo y la inestable se estabilizará cuando quiera estabilizarse. No por nadie.

Hay dos clases de tías: las que sabes complicadas hasta el punto de que esta noche te pueden dejar de repente (exageración) y las que sabes tan tontas que siempre te quedará una mentira, una bola extra para que sigan a tu lado (exageración). A la novia de un amigo mío le viene justo respirar y andar a la vez. Pero él vive tranquilo con ella y en cierta manera es feliz con ese teatrillo que representan de pareja ideal. Sabe que puede serle infiel porque ella se creería aquello de “no es lo que parece” y sabe también que ella no va exigirle nada porque no tiene interés en nada. Es “el elegido” para formar una familia. Que al final es lo que quería hacer con su vida, un genio. El resto, ya veremos.

En la vida la relación tumultuosa de Carlos e Irene terminaría. Ella buscaría algo mejor. Él se acomodaría en una relación que le exigiese algo menos, una más tonta. Irene acabaría en una relación con un tío mucho peor que Carlos. La diferencia entre ese tío y nuestro Carlos es que el otro apareció en un momento en el que Irene SÍ se consideraba preparada para tener pareja, para rebajar sus estándares, para estabilizarse. Porque el amor es predisposición en un porcentaje tan alto que a veces dudo de que no sea únicamente eso.

Puedes leerte también: el amor es una mierda, propósitos amorosos de año nuevo o puedes repasar los jueves con amor.

Hoy sin canción pero con un gráfico con un toque de hijoputismo tan alto que lo hace encantador.

Nos vemos en twitter @saval_macian

13198_487686557954309_1725066612_n

Anuncios

Acerca de Álvaro Saval

Blog personal https://alvarosaval.com/ Canal de psicología: https://www.youtube.com/user/AlvaroSaval

Publicado el 21 febrero, 2013 en Amor, Los jueves con amor, Pareja, Psicología, Sociedad, Uncategorized y etiquetado en , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 29 comentarios.

  1. Muy bueno el gráfico del final.

    Me gusta

  2. mmmmmm….puede ser que está conversación la tuvieramos el lunes? Me siento demasiado identificada con Irene!

    Me gusta

  3. He descubierto que me agobia que A. me quiera tanto, que quiera hacerlo todo perfecto para que me agrade, que sea tan lindo, supongo que aquí soy yo la cabrona. Y pensar en mi príncipe azul… que justo está surcando mares. Pero a mi me gusta tener cierta inestabilidad, no crear pronósticos ( ya aprendí el año pasado por el trabajo) y dejarme llevar por el día a día, saber que no te ata nada para hacer locuras. Supongo que como todo pasará. Maldita tarada 😉

    Me gusta

  4. Sin animo de ofender, y espero que no lo haga mi comentario, creo que tienes una visión muy simplista de lo que es el amor, y además un poco cínica.

    Creo que no a todas las mujeres se nos puede dividir en dos grupos, las complicadas o las simples, yo por ejemplo, no me veo identificada con ninguna de ellas. Y mucho menos me siento atraída por el típico malote.

    Creo que una pareja es algo que se tiene que trabajar desde un principio. Todo surge de la nada, una mirada, una sonrisa, una conversación, una cita, un beso…dos personas que pretenden ser complementarias para la otra, eso es el amor, al resto de cosas llamémoslas por su nombre, sexo, rollo, o como se quiera definir, si es que se quiere definir.
    Una vez se tiene ese compromiso de ser complementario para la otra persona, se tiene que empezar a pulir la relación, en unas ocasiones cederá uno, en otras cederá el otro, cuando la balanza se equilibra más hacia un lado que hacia el otro, o uno de los dos está dispuesto a dar más es cuando las cosas pierden sentido, la balanza se desequilibra y empiezan las subidas y bajadas anímicas, la pescadilla que se muerde la cola y una relación que no es sana. Puede que durante un breve periodo de tiempo eso sea soportable, pero no creo que alguien pueda aguantarlo eternamente. Es más, invito a la persona que se encuentre en algo así que salga inmediatamente de ello.

    Esto es sólo mi opinión, y quizás a mi la tuya me parezca fría y puede que a ti la mía te resulte demasiado empalagosa…

    Un gran blog, te sigo

    Me gusta

    • Tienes razón en el ideal. Yo hago referencia al real, al vulgar, al cotidiano. Me creo el tuyo, obviamente. Pero veo más el otro.

      De todas maneras por eso he remarcado que es algo “juvenil”. Ambos dos tenderán a buscar otra cosa con el tiempo, saliendo de ese bucle golfería-taradez que, te vuelvo a dar la razón, es insostenible en el tiempo.

      Gracias por comentar 😉

      Me gusta

      • Bueno el mío también es real, yo disfruto de el, y en mis círculos también se ve a menudo, yo creo que es un amor maduro y que cuesta lograr y mantener y no todo el mundo está dispuesto a hacer ese esfuerzo. Ojalá fuera este tipo de amor el más común.

        Me gusta

      • Veo más lo malo, es deformación profesional. 🙂

        Me gusta

  5. Y digo yo, si no estás tarada y no eres tonta, ¿qué opción hay entonces? 😦

    Me gusta

  6. jejeje Muy bueno, me has sacado unas cuántas carcajadas, gracias!!

    Me gusta

  7. Me encanto, el humor crudo y real del gráfico. Y a decir verdad es que por un momento no supe si hablabas de Irene o de mí.

    Afortunada o desafortunadamente los humanos somos la única especie que se aferra de aquellos que no le aman…

    Me gusta

  8. me encanta el blog, pero no el gráfico!jaja…que pasa si aumentamos la linea del tiempo?donde me puedo incluir yo? todas las situaciones expresadas en el blog son de conocimiento cotidiano, y por desgracia creo que muchas veces en primera persona.Pero..lo malo sirve para aprender y lo bueno para valorarlo. =), he conocido a unos cuantos “tarados”, y me encanta recordarlo riéndome un rato. Cuando te ríes , ya estás curado!Lo único negativo es cuando te toca aconsejar a alguien, que estás viendo q se va a estrellar, y te toca ser “sincera” y abrirle un poco los ojos,con el mejor tacto posible, ya que a nadie le gusta escuchar determinadas cosas(en ambos sexos claro), todos tenemos nuestro corasoncito! De todas formas, ya puedes tener agobios, problemas varios, etc. que siempre una muestra de alegría, cariño o amor te ayuda a ver las cosas de una forma distinta. Un beso a tots!Os sigo de cerca 😉

    Me gusta

  9. Excelente entrada Álvaro 🙂

    En cuánto a la última frase, añadiría la estimulación además de la predisposición.

    Un saludo.

    Me gusta

  1. Pingback: Cosas que me gustan de las chicas. | Psicología del día a día.

  2. Pingback: Prototipo de pareja. | Psicólogo en Valencia : Álvaro Saval

  3. Pingback: A burlarse de otro por The Observer. | PSICÓLOGO EN VALENCIA

  4. Pingback: El origen de las taradas. | PSICÓLOGO EN VALENCIA

  5. Pingback: “Ojalá te enamores”. | PSICÓLOGO EN VALENCIA

  6. Pingback: Adiós 2013 | Convirtiendo la psicología en un bien común

  7. Pingback: Enamorarse de una voz. « #LaVidaEsBien...

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: